Usuario:
Contraseña:
Artículos
 
 
 

Artículos

Balance de fin de año

Época de Fiestas, tiempo de rendición de cuentas, de arrepentimientos y de nostalgias, pero también de nuevos y viejos planes, de volver a pensar en nuestra vida y en qué queremos hacer de ella de acá en más. Desde estas páginas hemos dicho muchas veces que no hay que seguir postergando los cambios que deseamos implementar, que tenemos que fijarnos metas y cumplirlas, que nunca es tarde para empezar lo que sea (o casi).


Muchos de los que estamos solos por decisión propia o por circunstancias de la vida nos preguntaremos nuevamente si era esto lo que queríamos. Algunos dirán que sí, que están satisfechos con lo que han logrado, pero otros tantos se cuestionarán, se interrogarán acerca de los avatares que lo llevaron a estar como están. La soledad elegida o aceptada puede ser enriquecedora y formar parte permanente de nuestra vida, o ser un simple pasaje.  La soledad padecida puede hacernos daño y convertirnos en personas cada vez más aisladas de las demás, no por elección sino por imposibilidad de crear vínculos.


En estos tiempos de reflexión, es bueno que pensemos en qué tipo de soledad es la que estamos viviendo.  ¿Se trata acaso de una soledad creativa, constructiva, de encuentro con uno mismo, de formación de una personalidad individual pero solidaria, generosa, amada y amable? ¿O es una soledad del que siente que nadie lo quiere, que nadie se le acerca, que nadie tiene interés en él? ¿Nos preguntamos, en este segundo caso, si nosotros queremos a otros, si nos acercamos, si nos abrimos, si mostramos interés en los demás?


Ojalá estos días nos sirvan para pensar en lo que hemos hecho hasta ahora en nuestra relación con los otros, y para meditar acerca de qué podemos hacer para revertir las situaciones que nos provocan dolor.


Mucha gente se reúne en este tiempo alrededor de mesas abiertas, generosas, solidarias. Mucha gente sale a buscar a otros, a aquellos que sabe que no tienen un lugar reservado en la mesa familiar. Muchos se unen no solo para comer abundantemente y hacerse regalos, sino también para cantar, para pensar en el verdadero significado de las fiestas, para hacerse mutua compañía. Y otros, por qué no, optan por un aislamiento voluntario, reflexivo, de paz interior.


No importa cuál sea la decisión que tomemos, lo que importa es que sintamos que lo estamos eligiendo y que vamos a vivir este momento que la vida nos da de la mejor manera posible. Luego, con las últimas luces del año que se termina, podremos colocar, en algún lugar adonde podamos volver a encontrarla, una lista con nuestras metas para el año que se inicia, lleno de promesas, henchido de posibilidades, que solo nos pide que nos propongamos algo y lo concretemos, por modesto que aquello nos parezca. Así, cuando el nuevo año se convierta en un anciano que se despide de nosotros, podremos renovar la lista con la sonrisa de saber que una parte de nuestra misión, esta vez, estará cumplida.

Por: Alicia Peiró

Foto: Irum Shahid (Stock.xchng)

Agregar Comentario
Publicado por: MARIA SILVIA | Diciembre 20, 2009
felices fiestas !!!! muy bueno EL ZAGUAN !!!
Home  |  Artículos  |  Experiencias  |  Actividades  |  Lugares
Copyrigth © 2008 En El Zaguan. - Todos los derechos reservados - Terminos y Condiciones - Mapa del Site
d2d Solutions