Superar un fracaso amoroso
 Una ruptura amorosa nos sumerge en un mundo de confusión y de fragilidad. Reabre a menudo viejas heridas que no cicatrizaron del todo y representa, para más, una gran herida narcisista. Abandonado, uno se siente miserable, busca excusas para el otro, se socava el espíritu pensando en sus propios defectos o rememorando los grandes momentos de felicidad de nuestra tan bella historia de amor. ¡Stop!
Todo fracaso es positivo, y este no es una excepción a la regla. Usted seguramente va a salir fortalecido de esta prueba.
Cámbiese las ideas
Todas las parejas viven más o menos en autarquía, y usted seguramente le hizo la cruz a algunas actividades durante su vida de pareja. Solo, aproveche entonces su nueva libertad para recuperarlas. Deportes, salidas, vida social: elija disciplinas en grupo, que le permitirán no solamente cambiar sus ideas sino también hacer nuevos encuentros y ampliar su círculo de amigos…
Trabaje
Invertir en su vida profesional lo ayudará a no estancarse en su desgracia y le permitirá cosechar satisfacciones inmediatas (éxito, aumentos, felicitaciones del jefe, nuevas responsabilidades…), para reencontrar un espíritu de acero y confianza en usted mismo. ¡A condición de que sus horarios extendidos no duren toda la vida!
Haga conquistas… de corta duración
Nada mejor para levantar la moral que seducir de nuevo, sobre todo cuando uno cree que ya no se encontrará el zapato adecuado para su pie. Así, si el corazón se lo dicta, no vacile en encontrar nuevos partenaires. Con una condición: no busque a cualquier precio una relación durable. “Al contrario, esta nueva conquista debe permanecer breve, ya que existe para llenar el vacío afectivo, para aliviar las heridas”, explica un psicólogo. Una verdadera nueva historia no podrá darse sino cuando usted haya verdaderamente vivido el duelo de su pareja. ¡Paciencia!
Acepte las dificultades
La herida provocada por la ruptura se acompaña a menudo de una baja del deseo sexual en la mujer. En el hombre, reactiva la fragilidad de la sexualidad. Resultado: para una y para otro es un período propicio a los disturbios del equilibrio sexual. Es normal, cuando uno durante años hizo el amor con la misma persona. Si con un nuevo partenaire usted sufre de dificultades sexuales, no se angustie: usted está pasando por un período de adaptación. Pero si los problemas se prolongan, hable con un sexólogo (o, si usted es mujer, con su ginecólogo).
Encuentre la buena actitud frente al otro
Si usted y su ex tienen hijos, van a tener que firmar el armisticio y mantener relaciones cordiales o al menos diplomáticas con el otro padre en cuestión. De otra manera, usted se arriesga a cortar los puentes. ¿Quieren permanecer amigos? De acuerdo, si ambos aceptan realmente que la relación amorosa se terminó, lo cual no es fácil de los dos lados. Es mejor entonces no verse hasta que la herida se haya cicatrizado.
No dude en consultar
Si su tristeza parece insuperable, usted llora noche y día y se sumerge en la depresión, no dude en consultar a un psicoterapeuta. Están acostumbrados a recibir a personas como usted, que vienen simplemente porque atraviesan un mal momento, para hablar y ser escuchadas. Algunas sesiones de conversación lo ayudarán a remontar la pendiente.
Por: Isabelle Delaleu
Traducción: Alicia Peiró
Fuente: Doctissimo
Foto: Mateusz Stachowski (Stock.xchng)
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