Mar del Sud
 No es la primera vez que vamos a hablar de Mar del Sud en esta página, ni la última, seguramente. Es que esta pequeña localidad de la costa bonaerense tiene un encanto difícil de explicar para los que aún no hayan estado ahí. En algunos aspectos, podría decirse que es parecida a otros pueblos balnearios: mar, acantilados, playas estrechas pero que se extienden por kilómetros, campos de girasoles y de soja, y casas dispersas en lotes áridos, donde plantar algo verde se convierte en una proeza. Pero Mar del Sud tiene una historia especial, que atrapa al viajero curioso, y un camping que merece ser mencionado como capítulo aparte.
En efecto, cuando todavía se estaba construyendo el ferrocarril a la Costa, algunos pioneros pensaron que las vías férreas iban a terminar en el lugar donde se emplaza la villa balnearia, a 17 kilómetros al sur de Miramar. Y construyeron un hotel con todos los lujos, que solo funcionó a pleno por unos años, a la espera de un turismo masivo que, como el esperado tren, nunca llegó hasta allí. Testigo de este sueño, el viejo Boulevard Atlantic Hotel hoy es una curiosidad digna de ser visitada, bajo la guía de su actual dueño, entusiasta anfitrión de los que circulan por las instalaciones que conservan la huella de glorias pasadas y donde hasta hace algunos años todavía funcionaban un cine y un pequeño bar.
Mar del Sud es un lugar para turistas poco convencionales, amantes de la naturaleza y de la tranquilidad. Dos pequeños hoteles que son casi pensiones, una posada, algunas casas para alquilar, y el famoso camping La Ponderosa, refugio de los que disfrutan de la vida al aire libre, a la sombra de frondosos árboles y a la vera de un arroyo, con un estilo respetuoso de aquellos que buscan paz y cordialidad.
¿Por qué hablamos en especial del camping? Justamente porque no se trata del clásico lugar de encuentro de ruidosas familias o grupos de jóvenes que trasladan su vida citadina a un lugar al aire libre. En La Ponderosa no se escucha música estridente, casi no se ven televisores portátiles en las carpas o casas rodantes, no hay jueguitos electrónicos (ni pantalla gigante) en el comedor/sala de estar comunitarios. Cada uno pone su carpa en el lugar que elige, casi siempre hay espacio de sobra y sombra para todos y, lo que es aún mejor, hay un excelente servicio de proveeduría y cocina para aquellos que aman vivir en forma natural pero que no desean tener que cocinarse su propia comida, con precios bastante accesibles. Las instalaciones sanitarias son sencillas y adecuadas, y se mantienen en buenas condiciones en general. Y un último dato para los que no desean vivir bajo un techo de lona: hay “dormis”, con lugar para familias numerosas o grupos de amigos, que deben ser, eso sí, reservados por anticipado ya que están muy solicitados.
¿Qué se puede hacer en Mar del Sud, aparte de caminar entre campos y por la playa, leer, dormir y disfrutar de un cielo estrellado que uno de los más célebres habitantes de la localidad, como lo es el dibujante Enrique Breccia, ya ha inmortalizado en un bello artículo que estoy tratando de rescatar para compartirlo con ustedes? Pues recorrer los alrededores en bicicleta o a caballo, seguros de que nada ni nadie nos va a molestar, ya que la circulación de vehículos es escasa. Los amantes de las playas salvajes van a encontrar muy cerca de Mar del Sud, en el camino que viene de Miramar, El Remanso, con médanos casi vírgenes, adonde se llega a pie, en auto o en bicicleta. Y si todavía le quedan dudas, muy cerca, una laguna, la Ballenera, con lugar para pasar el día, andar en bote y pescar.
Por: Alicia Peiró
Foto: Alicia Peiró
Más información:
La Casa de los Caracoles: magnífica edificación completamente revestida con caracoles recogidos en las playas de Mar del Sud, desde El Remanso hasta Rocas Negras. Doce años dedicó su dueño original, Herve E. Paul, para concretar el curioso decorado.
Rocas Negras: conformando el paisaje más encantador y sorprendente de todo el litoral de este partido bonaerense, esta playa debe su nombre a la extraña coloración de las rocas que allí se sumergen en el mar. Una infinidad de mejillones incrustados en las rocas es lo que produce el efecto visual de su negrura cautivando las miradas y los flashes fotográficos.
El Remanso: situada hacia el norte de Mar del Sud, esta playa es destacada por su amplitud. Elegida como espacio dónde disfrutar de magníficos paseos, así como sitio propicio donde desarrollar diversas actividades deportivas, se extiende además como el paraíso de los pescadores deportivos.
Alojamiento:
Posada EMPS. S.R.L. Toscano 1014 - Mar del Sud (02954) 154-77734
La Posada 98 y 15 - Mar del Sud La Posada totalmente renovada con habitaciones y baños nuevos posee las siguientes comodidades y servicios:
• Salón comedor. • TV Satelital. • Internet satelital. • A dos cuadras de la playa. • Colchones/Sommniers nuevos. • Edredones.
Tarifas:
Tarifas temporada 2009 • Habitación doble $160. • Habitación triple $220. • Habitación cuadruple $280. (02291) 491-274 // (02954) 154-77734
Autocamping La Ponderosa Calle 27 entre 86 y 88. A 16 km. de Miramar - Mar del Sud, a 500 metros del asfalto. Tel. (02291) 491-118 / (0223) 474-8759
Fuente: Alojar.com
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